En un mundo en el que siempre son personas las que deciden, para que otros se interesen en lo que les proponemos hay que pensar de afuera a dentro. Es decir, entender lo que piensan aquellos a quienes se quiere convencer de algo y hacer la propuesta adaptándola a su forma de pensar y entender las cosas.Captura de pantalla 2017-09-15 a las 9.17.02