Realmente los españoles somos complicados. Creo que una definición que anda por allí de los argentinos nos encaja como anillo al dedo: “para cada solución siempre podemos inventar tres problemas.
“La roja” es un referente, desde el punto de vista objetivo y aséptico, “corto, simple y bien descriptivo”. Lo que ocurre es que nos aflora uno de los problemas congénitos que no terminamos de quitarnos de encima. Aquello de “rojos” y “nacionales” o azules”.
¡Por favor! Setenta años después dejémonos de susceptibilidades y prejuicios. Justo después de la guerra civil la sombrerería Brave de la calle Montera 6 en Madrid se hinchó a vender sombreros con un anuncio que decía “Los rojos no usaban sobreros”. Pero eso pasó y hay que abrir la mente a la época.
Primero: ¿qué problema hay? ¿No van de rojo? Pues “la roja” y no pasa nada. El rojo es un color que tiene que ver con lo español, si, si con lo español. Pasión, toros, sangre en las venas. Por favor sacudámonos los complejos.
Los italianos ya son conocidos como la Squadra Azzurra, por tanto el azul hay que olvidarlo. Además tiene poco que ver con España.
Los “seds” son los del Liverpool.
A mi me gusta “la roja”, es muy diferenciador.
Segundo: Los susceptibles y prejuiciosos y para los que siempre inventan problemas; que no se preocupen. Puede que haya algunos que quieren llamarla «la roja” para no mencionar a España. Pues esos lo tienen muy crudo. En todas las crónicas del mundial se habla de “The Spanish Team”. Incluso (ver artículos anteriores) cuando se habla en medios internacionales del Barcelona, si el Barça, la referencia es también “The Spanish team”. Y quieran o no algunos de sus directivos y simpatizantes, cuando el Barça gana, gana España. Si, Si ¡España!
Esto no es más que otro problema “hispano-español”, una masturbación mental que a lo único que conduce es a dividir y no a integrar.
Por favor; pensemos en global y dejos de ser, como dicen los andaluces, unos “mea poquito…”