Hace un tiempo Diagnósticamos un problema de nombre para el «partido de Rosa Díez»

El primero es precisamente este, la mayoría lo conoce por «el de Rosa Díez» en lugar de Unión Progreso y Democracia. Un nombre demasiado largo para recordar. Tal vez «Unión» sobra.

Y una «sopa» de le tras difícil de recordar e identificar «UP y D»

Aunque es una encuesta «doméstica» podemos afirmar que ayer perdió muchos votos.

¿Por qué? Fácil, Francisco Sosa Wagner es muy poco conocido. Menos aún que UP yD. Ayer mucha gente terminó votando a los partidos de Rajoy (PP) o Rodriguez Zapatero (PSOE) simplemente porque no sabía cuál era el de «Rosa Díez»

El nombre es una decisión que afecta a la competitividad. Recordamos los principios fundamentales para elegir un buen nombre:

«Amplitud»: que incluya el concepto o idea a transmitir.

«Concentración»: que deje fuera lo que no se quiere incluir.

«Competitividad»: hay que atacar a la competencia. Reposicionarla si es posible.

«Ascenso en la categoría»: debe ayudar a subir en la escalera mental, vincularse a productos o empresas de mayor prestigio.

«Previsión de futuro»: debe de ser actual, pero tener en cuenta posibles cambios.

«Globalidad»: su uso en otro idioma.

¡ Por favor que alguién se lo cuente a Rosa Díez!